Muy bueno: Esta no es una película cualquiera y ello hace que opinar sobre ella se vuelva una tarea delicada. Me alegro de haberla visto conociendo el cómic pero también me gustaría, por un momento, ser capaz de eliminar toda esa información de mi cabeza y hacerme una opinión desprejuiciada. Estoy convencido de que mucha gente que vaya a verla, sobre todo aquellos que jamás oyeron hablar de Watchmen y vayan a ver una película de superhéroes más, saldrán decepcionados, desconcertados y/o preguntándose a qué viene todo eso. Todo ello, claro, al margen de que les haya gustado o no. ¿Qué es lo que quiero decir con toda esta introducción y porqué aparece en “muy bueno”? Bien, creo que es una buena adaptación, puede que no sea perfecta pero si tras meses de promoción, juicios por los derechos, hartos de leer eternas discusiones acerca de lo complicado de la empresa y todo ello con un goteo constante de fotos, vídeos, carteles, diseños de arte y, además, conociendo la novela gráfica con todo lo que ello conlleva, me ha gustado, digo yo que será una buena adaptación.

Bueno: Me ha gustado mucho el casting. Por un lado me alegra ver que los actores no son copias calcadas de los dibujos de Gibbons, así como tampoco lo es el diseño de los trajes, etc…, y por otro que no sean estrellas. Puede que los rostros que más les suenen a los espectadores sean los de Billy Crudup, Patrick Wilson y Jeffrey Dean Morgan, el Denny Duquette de Anatomía de Grey. Todos ellos aparecen caracterizados de forma que no resulten demasiado guapos, raritos, como debe ser. En general los actores me parece que están bastante bien y aunque ninguno de ellos gane el Oscar por su intepretación su trabajo resulta más que solvente y no nos distrae de la esencia de sus personajes, unos (anti)héroes desangelados que rozan la apatía. Lógicamente, desde el propio cómic, los personajes son ricos y complejos y si bien en la adaptación inevitablemente se pierde algo de profundidad, sobre todo en el caso de Ozymandias, creo que se mantiene el tono general. Ah, como anécdota diré que estoy encantado con dos cosas que, a priori, puede que resulten muy obvias, pero que para mi tienen bastante valor. Me alegro de que no se haya cedido a la mojigatería hollywoodiense y se haya mostrado con naturalidad tanto la picha azul del Dr. Manhattan como las torres gemelas de Nueva York. Y qué decir de las escenas de sexo: si un polvo es solo un polvo, qué narices, pues habrá que rodarlo como tal y no como un cuento de hadas. ¡Ole!
Normal: Como era de esperar el trabajo de producción de arte ha recreado hasta el más mínimo detalle la iconografía del cómic. Y no podía ser de otra manera. Lo más satisfactorio de ello es que no solo se ha tratado de mantener la atmósfera decadente de las páginas del original creando planos literales de la viñeta, sino que incluso se ha tratado de adaptar la paleta de colores de John Higgins y su Nueva York alternativo de 1985 pero con un diseño coherente con el de la época real de forma muy convincente. Creo que de todas esas últimas adaptaciones “literales” que hemos visto últimamente como 300 o Sin City, Watchmen es la que procura dar un poco de aire a las viñetas no quedando tan ceñida y artificial como aquellas. Por eso creo que la adaptación visual está mucho más elaborada sin renunciar ni traicionar al cómic. Sabemos que Snyder tiene querencia por las cámaras lentas para replantear el estatismo de la viñeta pero en Watchmen no son, ni de lejos, tan excesivas como los fueron en 300. Zack Snyder ha hecho lo que se esperaba que haría, pero tal como están las cosas, hay que reconocerle el mérito por ello.

Mal: Curiosamente, con la banda sonora de la película me pasa lo contrario que con el casting. Watchmen está llena de grandes canciones, preciosas y conocidas melodías que me sacan de lo que estoy viendo. No lo puedo evitar. Cuando una escena pierde la fuerza en pos de una canción famosa es que algo va mal y la película, como digo, tiene unos cuantos momentos así. No dudo de la capacidad evocadora de la banda sonora, pero la veo más apropiada para amenizar una cena con amigos que para una película como esta.
Muy mal: Pero bueno, vamos a ver, estás disfrutando como un enano de la fuerza visual de la película y de repente aparece Richard Nixon con un narizón que ni Cyrano y te saca de cuajo. O Carla Gugino como la Sally Jupiter de los 80, con una peluca y un maquillaje que no se cree ni Dios. Vemos a un Dr. Manhattan más que convincente y luego aparece cierto felino extinto que nos recuerda más a Garfield de lo que nos gustaría. ¿Cómo es posible que en una película de estas caracterísitcas haya semejantes incoherencias de maquillaje y FX? Imagino que ciertos procesos están realizados por diferentes empresas pero no creo que ello se excusa para que la película pierda en homogeneidad.

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