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Transformers 2: Primer trailer

Bueno, aquí está. Debería decir que de toda la información sobre Transformers 2 que se ha ido generando prácticamente desde que quedó claro que la primera parte estaba rompiendo la taquilla la he pasado por alto en este blog (para qué vamos a engañarnos, llevo un ritmo de publicación de pena), entre otras cosas porque no me parecía demasiado interesante.

Se que a muchos de vosotros, a la mayoría, creo, no les gustó la película. A mi sí, ya lo comenté en la microcrítica, siempre dejando claro que, como producto de entretenimiento era bastante válida. Ahora, tras ver el trailer me pregunto si iré al cine a ver Transformers 2. Supongo que sí, a pesar de que viendo el trailer casi podría decirse que estoy ante un fake montado con imágenes descartadas de la primera parte, es decir, más de lo mismo. No es que dudase de que esto fuese a ser así, pero, en fin, a tenor de lo visto, si de la primera lo que más me atraía eran los efectos especiales, veo que poco nuevo se va a poder decir con los de la segunda parte.

Insisto en que, si el motivo principal de mi atracción por Transformers eran sus FX, debo ser justo y reconocer que si algo me lleva a las salas a ver esta segunda parte, tras haber visto la primera es, indudablemente, la bellísimia Megan Fox.

Bien, amigos, otro post insustancial con la excusa de poner un trailer que no es nada del otro mundo, es decir, lo que se esperaría de Michael Bay: más robots, más efectos espectaculares, más cámaras lentas y planos circulares y más  metraje innecesario. En definitiva, más Michael Bay.


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Los nuevos Transformers o el Shirtsmoking

¿Qué opináis vosotros de esas camisetas que llevan impreso el dibujo de un esmoquin? Nunca me han gustado. No me hace gracia esa broma fácil de “es verano y voy elegante”. Me parece una chorrada. Pero ¿y si alguien inventase una camiseta que se pudiese llevar en la playa y en un coktel sin que nadie se escandalizase? Un Shirtsmoking.

Hace unos veinte años a alguien con mucho talento y probablemente una gran capacidad de síntesis se le ocurrió algo parecido, un juguete con un tipo de versatilidad nunca vista hasta el momento. La idea era que un robot superarticulado -idea ya de por sí de sobra interesante para los niños- se pudiese convertir en un juguete secundario como un coche o un avión y que este funcionase como juguete independiente. La compañía que llevó al mercado este producto fue Takara y los robots transformables se llamaron Diaclones. El éxito, sobre todo en Japón y USA fue inmediato.

Hasbro, la segunda empresa juguetera más importante del mundo gracias a juguetes como Mr. Potato, G.I. Joe o Micromachines vio negocio en la idea de los Diaclones y enseguida llegó a un acuerdo con Marvel para crear una serie animada y todo su merchandising que se llamaría, ahora sí, Transformers.

El Jetfire que ten�a mi hermanoTransformes se convirtió en una de las series de dibujos animados de referencia en los 80 y llenó los hogares de todo el mundo, muy especialmente los americanos y los japoneses, de muñequitos que se transformaban en diferentes objetos. El diseño de estas figuras no deja de sorprenderme a día de hoy. Existían diferentes gamas, desde las más baratas en las que los diseños eran mucho más sencillos y las figuras más pequeñas, hasta la gama de lujo en que el cuidado de todos los detalles era absolutamente abrumador. Mi hermano, sin ir más lejos, tenía a Jetfire, un Transformer de primera generación que se convertía en un alucinante caza. Si no me equivoco, hasta los Transformes más baratos y más simples, se transformaban.

Los Transformers, como no podía ser de otra manera, tuvieron competencia en el mercado, si es que se le puede llamar así. Los Gobots eran un sucedáneo de Transformers mucho más cutres, simples e infantiles. También tuvieron una serie producida por Hannah-Barbera que duró una temporada. Pero hasta los muñequitos de los Gobots, por muy oportunistas y baratos que fueran, se transformaban. Incluso tenían su gracia.

Los Gobots, mas cutres

El otro día, mientras desayunaba y miraba los anuncios de juguetes que en verano suelen inundar las televisión matutina, pude ver, no sin cierta emoción, que anunciaban los nuevos Transformers, basados en los diseños de la película. Ya me mosqueó que no transformasen a los robots en los vehículos correspondientes para, finalmente, darme cuenta de que no se transformaban. Solo representaban a los personajes robotizados. La transformación debe ser cosa de las películas. No me hizo mucha gracia, la verdad. Por la noche se nos ocurre irnos a cenar al Burguer King y cuál es mi sorpresa cuando descubro que los juguetitos que regalan en el Dirverking son de Transformers. Yo pedí mi acostumbrado y poco saludable Big King XXL y Ruth, como siempre, su Diverking. Con los nervios a flor de piel por ver qué juguetito nos había tocado asistí boquiabierto a uno de los mayores fraudes de la era del consumo. En lugar de un robot transformable, dentro del envoltorio de plástico había una furgoneta amarilla, Ratchet, que hacía las veces de caja. En su interior había un pequeño robot sin mucha gracia. No exagero si digo que me sentí insultado. Incluso una figura por piezas que montada de uno u otro modo hubiese dado como resultado una u otra cosa habría sido mejor. Infinitamente mejor. Uno tiende a pensar que el presupuesto destinado a los juguetes de los Diverking es muy reducido y no se pueden permitir incluir un Transformer que se transforma. Sinceramente, para mí eso no es excusa. Prometen un esmoquin con el menú y nos dan una camiseta.

diverking.jpg

Como en una ironía existencial el producto creado hace 20 años que deslumbra por su originalidad y su carisma (sí, yo creo que los productos también pueden tener carisma ¿qué pasa?) es víctima de la entropía y va desapareciendo con el tiempo aunque su recuerdo quede indefectiblemente impreso en esa porción infantil de los niños que lo amaron y que hoy en día son adultos. Con el tiempo, la rueda da la vuelta, vuelve al principio y estos robots regresan reciclados pero también autofagocitados y regurgitados como algo absolutamente carente de gracia, sentido y, lo que es más grave, personalidad. El Transformer pierde su esencia y acaba, finalmente, transformado en el producto más corriente y vulgar, un muñeco de plástico que, como mucho, mueve brazos y piernas y lanza algún misil.

Puede que no tenga mayor importancia, puede que este pataleo resulte exagerado pero creo que en el afán de ganar dinero debería haber cierta honestidad que desgraciadamente veo desaparecer con descaro y mofa. La tecnología ha avanzado, obvio, y lo podemos ver en la propia película de Michael Bay en la que los robots son más complejos y reales que nunca y en donde la publicidad situacional es usada con cierta gracia haciendo que un Nokia o una XBoX muevan sus piezas para convertirse en un robot. Sin embargo, en el terreno de los juguetes, ese del que surgen originalmente estos personajes, parece como si hubiese una dejadez que indica que con menos se puede ganar más y en la que no importa que algo tan original y divertido como los Transformers pierda la esencia de su propio nombre y con ello el sentido. Y no puedo evitar sentirme triste.


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Transformers 2 para el 2009

En Comingsoon nos cuentan que Transformers (podéis leer la microcrítica aquí mismo) ha entrado en el Box Office americano como la segunda película más taquillera en las

vacaciones del 4 de julio americano alcanzando los 67’6 millones de dólares en tres días y quedando solo por debajo de Spiderman 2 que se estrenó en el mismo periodo. Lleva recaudados un total de 152’5 millones de dólares en apenas una semana, amortizando con ello su presupuesto de 150 millones. Habrá que ver las cifras en Europa que probablemente sean más bajas. En cualquier caso, el estreno de Harry Potter y la Órden del Fénix el próximo miercoles día 11 chocará frontalmente contra Tranformers minimizando un poco la taquilla pero dejando un beneficioso mes de julio.

No es de extrañar que ya podamos ver en IMDb la ficha de Transformers 2 con fecha de estreno en 2009 y dirigida también por Michael Bay. Esta es una de esas oprotunidades fabulosas para que Bay decida cobrar de esa segunda parte una parte de sus sueldo en porcentaje de taquilla y venta de merchansing.


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Transformers – Microcrítica

Muy bueno: Indudablemente lo mejor de la película, hablando en términos de calidad, son los efectos especiales. Imagino que los técnicos las habrán pasado canutas integrando a los robots gigantes en los entornos reales ya que de verdad parece que estén ahí. La calidad del CGI en esta película es apabullante. Tampoco hay que menospreciar el uso del sonido en toda la película que, aunque la mayoría de los FX no pasen desapercibidos no quiere decir que no estén logrados. De hecho, antes de que empiece, los logos de Paramount y Dreamworks ya aparecen acompañados por los efectos robóticos.

Bueno: Transformers es una película que cuenta cómo unos robots alienígenas gigantes llegan a la Tierra para evitar la destrucción de la humanidad por la guerra que mantienen entre ellos. Evidentemente, esta película no pasará a ninguno de esos listados de las grandes obras del cine de todos los tiempos pero de lo que sí puede presumir es de afrontar una historia como la que cuenta sin ningún tipo de complejos. Transformers es poco más de lo que se puede ver en el trailer y nace como producto de consumo para las tardes de verano, explotando todos y cada uno de los tópicos más previsibles de cine yanki, usándolos en su beneficio y consiguiendo que, por una vez desde hace mucho, eso sea algo bueno. Transformers no quiere ser una película seria ni entrar en devaneos filosóficos, lo único que quiere es que pasemos un rato divertido. Creo que lo consigue.

Regular: Durante casi toda la película hay un marcado carácter cómico. Eso es algo que normalmente no me molesta pero aquí hay demasiado secundario graciosillo y demasiada broma rebuscada. Lo que en un principio resulta gracioso se convierte en un recurso cansino y forzado. Personajes como el amigo negro informático de la analista de datos o el personaje interpretado por Jonh Turturro resultan muy infantiles.

Mal: A pesar de defender la película como cine de entretenimiento puro y duro no puedo obviar que el guión de esta está bastante maltratado. Y no me refiero solamente al hecho de que haya determinadas situaciones metidas con calzador o que la evidencia de un final feliz bastante claro llegue a los pocos minutos de empezar. Me refiero a cosas que, probablemente, sean fallos de traducción. Vamos a ver, hay una cosa en la película que resulta tremendamente importante para los robots, vamos, la más importante del mundo. Pues esa cosa fastuosa y magnífica se llama “la chispa vital”. ¿Cómo? Pero si parece que estemos hablando de la Coca Cola. A eso me refiero.

Horroroso: Una cosa es que aguante los tópicos del cine americano, otra muy diferente son los tópicos de Michael Bay. Enumero y termino antes: patriotismo empalagoso, travellings circulares, cámaras lentas cuando más de cuatro personas andan hacia la cámara, todas las posiciones en las que se pueda poner la cámara en una secuencia de acción, esa agotadora y constante música con coros y demás, condescendecia con el público… ¿Sigo?


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Transformers: Trailer en español

Coincidiendo con el estreno de Piratas del Caribe: En el fin del mundo, se está proyectando ya en los cines españoles el fantástico y espectacular trailer de Transformers que ya os mostramos aquí.

Lo cierto es que es el mismo avance con dos diferencias. La primera es que, evidentemente, está en español y, la verdad, los que solo nos defendemos con el inglés lo agradecemos. La otra es que, a diferencia de la versión en inglés, por algún motivo, aparece un pequeño fragmento de video adicional después del título. Es una chorrada, lo sé, pero cualquier cosa que sea nueva merece ser, al menos, mencionada. Bueno, aquí el trailer.

Imagen de previsualización de YouTube

Vía: Estrenos de cine


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