Debo confesarlo, llevo unas cuantas semanas dándole vueltas muy en serio a aquello de hacer un videoblog. La cuestión es que he estado leyendo/visionando muchos videoblogs en los últimos días, la mayoría de ellos lugares en los que el editor se sienta delante de la webcam y habla de sus preocupaciones, sus problemas y sus anhelos, es decir, tal y como se hace en tantas y tantas bitácoras personales. Algunos de esos vlogs resultan misteriosamente adictivos; nos gusta, supongo, enterarnos de que no somos los únicos que tenemos problemas y verlo a través de una ventanita le da una consistencia dramática y hace saltar nuestro resorte más voyeur.
El videoblog me parece un formato más que interesante y, en comparación con las bitácoras de texto, las posibilidades a explotar son muchas. Aquí es donde mi ansia por hacer mi propio videoblog va creciendo, acunando la idea de un videoblog diferente, más abierto, en movimiento y con el que el mundo que me rodea se pueda ver desde una perspectiva un tanto alejada del realismo cotidiano, con elementos fantásticos, humorísticos y muy reconocibles. Soy consciente del trabajo que supone y de las enormes posibilidades de cagarla pero ¿qué más da?, con esa pasión inicial todo es posible. O era.

El otro día, durante mi batida habitual en busca de blogs que empezaran por “V”, de repronto, me encontré con una maravilla. Fue aquí donde mi ánimo empezó a minarse. ¿Cómo mantener una idea en la cabeza cuando descubres que jamás serás capaz de conseguir algo ni medianamente tan bien hecho? En fin, sé que debo aceptar mis limitaciones y que no he de compararme. No lo haré, seguiré con mi idea y en el momento que esté lista (si es que lo llega a estar algún día) se la presentaré a ustedes. Pero eso sí, nunca me quitaré la espina envenenada de envidia (¿envenediada?) que me he clavado con Reflexiones de Repronto. Les dejo aquí una muestra de ello, pero les recomiendo que se pasen por el blog ya que, la habilidad de sus responsables para producir en nosotros una sensación casi atávica de reconocimiento, resulta difícil de explicar . Pasen por allí y descubran sus, por ahora, tres reflexiones y si pueden véanlas en alta definición. Chapeau!
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