Muy bueno: Si hay algo en El Orfanato que sobresale por encima de todo lo demás es, evidentemente, que se trata de una película española que está arrastrando al espectador español en verdaderas manadas a los cines. Pero lo mejor de todo no es eso, lo mejor es que la película gusta y gusta a todo tipo de público, más y menos exigente, más y menos curtido. Juan Antonio Bayona y Sergio G. Sánchez, junto a Guillermo del Toro en la producción, han creado una obra que va más allá del cine de género en este país, han conseguido demostrar que el cine español no está enfermo, está hipocondríaco. El cine español teme al público español y viceversa. Lo curioso de todo esto es que, con este maravilloso cuento de fantasmas, el público ha sentido miedo y le ha gustado. Cine español con público español, mola. Pero a parte de esta estimulante circunstancia, hay otras muchas cosas que creo se merecen la categoría de “muy bueno”. Nos encontramos con una ópera prima de género de terror, algo muy arriesgado, pero Bayona y Sánchez, desde sus respectivas trincheras de dirección y guión, lejos de intentar innovar han escogido con minuciosidad aquellos ingredientes de la fantasmagoriana que más miedo les han dado y los ha usado con buen oficio y mejor criterio. La impecable dirección de Bayona, que denota hasta cierta obsesión por la perfección compositiva, hace funcionar como debe toda la parte terrorífica, mientras que Sánchez llena los huecos emocionales que deja el miedo con los elementos que harán que la película nos toque la fibra.

Bueno: A estas alturas Belén Rueda puede presumir de ser una actriz taquillera. Puede que de forma casual, pero las dos únicas películas que ha protagonizado han hecho (El Orfanato desde luego apunta a que lo hará) unas buenas recaudaciones de taquilla. En El Orfanato la actriz demuestra que para tomarse en serio un trabajo y sacarle el máximo partido no hace falta hacer distinciones temáticas. En esta película Belén Rueda interpreta a una madre rota por el dolor que se encontrará con unas circunstancias muy poco corrientes y la intensidad de su interpretación hará que creamos en la existencia de los fantasmas. Si esta historia de aparecidos consigue mantener los pies en el suelo creo que es, en gran medida, gracias a interpretación de Belén Rueda.
Regular: La obsesión de Bayona por seguir las reglas clásicas del suspense, del cine en definitiva, hace que, en determinados momentos, algunas situaciones se desarrollen de una forma un tanto mecánica. Ello no quiere decir que sean fallidos o estén mal realizados, al contrario, hablando en términos formales, la película es impecable, sin embargo, cuando una escena en concreto requiere algo más que técnica todo parece un poco demasiado planificado, como falto de un poco de aire. En cualquier caso, debo decir que Bayona demuestra mucho mejor pulso y seguridad con el material que trabaja que algunos directores con más películas a sus espaldas. Bayona sabe lo que quiere y lo explota, a veces, en exceso, como por ejemplo en algunas escenas en las que busca el impacto visual y el susto tramposo sin que realmente sea necesario (aunque mole).
Mal: El Orfanato es una película de suspense y como tal necesita algunas claves que la hagan funcionar como es necesario. Esas claves deben desarrollarse y resolverse y aquí, por supuesto, es así. Lo que ocurre es que el planteamiento de esas claves o su resolución deben tratarse con cuidado. Me explico con un ejemplo: si se cuenta una historia en la que se le plantea un juego al espectador, el espectador lo aceptará y jugará. Si en mitad de la historia uno de los personajes deja a un lado ese juego resulta muy complicado que el espectador no siga adelante con las pistas. En esta película ocurre algo parecido y en esos momentos uno se pregunta el porqué de ese abandono y sospecha que es una estratagema para despistarle. En ese momento trata de adelantarse a los acontecimientos y la verosimilitud del relato se resiente un poco. Lo mejor que se puede hacer, sobre todo cuando hablamos de una película que nos está gustando, es aceptar el juego, dejar que las cosas vayan pasando y disfrutar de la función. El Orfanato me estaba gustando mucho (me gustó mucho) y me daba algo de rabia esa sensación de que todo estaba encajando de forma tan perfecta.
Horroroso: La promoción de esta película ha sido espectacular. Las salas se llenan de gente de todas las edades y salen con la satisfacción de haber gastado su dinero en un buen producto. Muchos productores deberían tomar nota y cuidar sus producciones desde el principio hasta el final, tal como se ha hecho aquí. Si he de decir que hay algo que resulta horroroso en El Orfanato son las enormes expectativas que se han creado en torno a ella. Los estupendos teasers, los numerosos premios, las noticias y críticas de la película, la venta de los derechos, la preselección para los Oscar…, todas esas cosas resultan algo contra producentes, al menos para mi. El Orfanato solo es una película, una estupenda película de fantasmas, pero solo eso. Está claro que esto es algo muy personal y que, a la gran mayoría, simplemente les gustará. Además de esto, no dejo de oír como se compara la película con Los Otros, Los sin nombre, El sexto sentido, etc…, como si eso fuese algo malo. Las comparaciones son odiosas, es verdad, sobre todo cuando descalifican de forma gratuita.

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