Sí, voy a hablar de Indiana Jones otra vez, pero antes quería hacer un inciso. Hoy ha muerto, a los 84 años de edad, el republicano, amante de las armas y actor para más señas, Charlton Heston. De acuerdo, debo reconocer que nunca fue uno de mis actores favoritos y que el discurso fascista que se empeñó en pontificar siendo cabecilla de la Asociación Nacional del Rifle no hizo que me cayese más simpático. Pude ver un destello de alma humana en sus ojos cuando encajaba como un campeón las provocaciones de Michael Moore en Bowling for Columbine de una forma mucho más digna, seguramente, que la que Moore nos quiso mostrar con el claramente manipulado montaje para su película y su gloria. Ojo, no quiero decir con esto que justifique ni la actitud pública del actor en los últimos años ni sus ideas retrógradas y ultraconservadoras. Simplemente quiero exponer que, al margen de esa faceta bastante turbia, en mi opinión, ha habido muchas otras y que su contribución al mundo del cine le hace merecer un hueco en este blog que, en definitiva, habla de cine. Si alguien tiene alguna duda de cual es esta contribución le animo a que pinche en el enlace de ahí arriba y se sorprenda.

Y ahora, volvamos al tema de Indy. Pues nada, resulta que el otro día nuestro entrañable y barbudo George Lucas hizo unas declaraciones en el periódico USA Today en las que expresaba, y cito, que “cuando haces una película como ésta, una secuela tan, tan esperada, la gente espera que se trate de algo muy grande, como la segunda venida de Jesucristo. Y no lo es.” Bueno, evidentemente que no lo es. Pero digo yo, ¿es el señor Lucas responsable de que esta expectación sea tan, como él dice, desmesurada? Por supuesto que sí, de él, de Spielberg y de Harrison Ford que son los que, básicamente, nos hicieron soñar despiertos con las anteriores películas. ¿Es de esperar, pues, que la gente abarrote las salas? Pues sí, y de paso les haga ganar a ellos unos cuantos chavos, que nunca vienen mal, ¿verdad? Sin embargo, me parece a mi que el problema con el que se encuentra el señor Lucas es otro muy diferente y si no se trata ni de dinero ni de exito puede que se trate de reconocimiento. Para qué nos vamos a engañar. Nuestro amigo George Lucas se ha empeñado una y otra vez en vestir al mismo perro con distinto collar y eso, al margen de los beneficios económicos que le haya reportado el chuco, se ha llevado más palos que una estera. A saber:
- Remakeó la trilogía original (Star Wars, se entiende), incluyendo mejoras técnicas y nuevos efectos. Salas llenas y, a pesar de eso, primera colleja, sobre todo en Internet. Y es que lo que está bien no se toca.
- Después de anunciarlo a bombo y platillo durante mucho, mucho tiempo, estrena Star Wars Episodio I. La gente, enfervorecida, acude a las salas en masa, sin importarles si atropellan a ancianos o se dejan el gas abierto. Exitazo mundial y collejazo descomunal. ¿M
- Todavía un poco escocido y tratando de recuperarse de una versión de la película que unos fans realizan eliminando del montaje a Jar Jar Binks y que resulta ser mucho mejor que la original, Lucas estrena en 2002 Star Wars Episodio II con la que intenta remendar algunos errores pero su perra con los efectos especiales digitales a lo bestia y la CATASTRÓFICA elección de Hayden Christensen para el papel de Anakin le reportan una nueva oleada de soplamocos.
Ni me molesto en hablar de la tercera parte porque, esta vez, el público ya estaba curado de espanto. Aquí, me parece a mí, es que el señor Lucas se ha echado a temblar. Normal, millones de fans de la saga en todo el mundo dispuestos a llenar los cines y a poner a caldo a los responsables de la película si es necesario son muchas collejas. Creo que lo que más miedo le da a Georgie es el miedo que tenemos todos nosotros y que ya hemos expresado en la red: que la película no cubra nuestras expectativas. Debo decir que personalmente, no me imagino nada del otro mundo, pero temo que sea una cagada de peli. Y si lo es, lo diré aquí y bien alto a ver si Lucas lo oye. Eso le da miedo a él, que le responsabilicen. Pero seguro que si todo es perfecto y la película nos apasiona a todos estará dispuesto a recibir la gloria con los brazos abiertos.
Pero no nos precipitemos y antes de sacar una conclusión contemos hasta diez. ¡No, en latín!
Vía: Cadena Ser
Tags: Charlton Heston, George Lucas, Harrison Ford, Indiana JonesPuede que también te interese:






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