Archivo de etiquetas de 'Cortos'

Cuidado con el cerrojo - Momentos de Protopartículas

Unas entradas hacia abajo os hablaba de Protopartículas, el cortometraje en el que participé este pasado verano y con el que disfruté tanto en su gestación como sigo disfrutando con su resultado final. Bien, pues a raíz de la presentación oficial del cortometraje, hace unas semanas cogí los vídeos que grabó Ruth durante el rodaje e hice una especie de makin’ of sin mucho sentido pero que a modo de recuerdo nostálgico es bastante práctico. Me vais a permitir la confianza de compartirlo con vosotros si no es demasiada molestia. Que lo disfrutéis.


Puede que también te interese:

Protopartículas, de Chema García

Protopartículas es el título del nuevo cortometraje de Chema García. “¿De quién?”, dirán algunos. Puede que Chema no sea conocido a nivel blockbuster pero, creédme, es muy conocido dentro del mundo cortometrajil y todo gracias a El ataque de los robots de Nebulosa-5, un cortometraje con una enorme e impresionante carrera de éxitos. ¿Os va sonando? Estoy seguro de que algunos ya sabéis de quién hablo. Ahora mismo no sabría decir cuántos premios lleva conseguidos pero lo que es seguro es que son más de 70 y entre otros muchos el corto ha participado en festivales como el de Sundace o el de Cannes. Por todo ello, la expectación sobre su próximo trabajo ha sido, desde hace unos cuantos meses, bastante grande.

El año pasado Chema consiguió el premio al proyecto FOC Cinema’09 consistente en una parte de la producción de su siguiente trabajo a cargo del festival donde, más tarde, se estrenaría. Así que este verano Chema tenía que realizar su nuevo cortometraje y, por una serie de circunstancias, acabé formando parte de él. Ni que decir tiene que para mi es un enorme, gigantesco honor, y debo reconocer que durante la intensa y calurosa semana de julio en que rodamos disfruté como hacía tiempo que no disfrutaba.

Protopartículas sigue, de alguna forma, la estela de Nebulosa 5: es una pequeña historia de ciencia ficción narrada sin estridencias y construida con una sorprendente economía de medios que consigue unos resultados de una contundencia y una efectividad absolutamente inauditas. Hay que reconocer que Protopartículas, como antes lo fuera Nebulosa 5, no es un corto que vaya a pasar desapercibido y de seguro arrancará pasiones y odios a partes iguales. Indudablemente Chema atesora una fórmula que los demás desconocemos ya que con lo mínimo nos regala historias de marcados contrastes, con un fino humor negro de fondo y por las que circulan personajes que nos conmueven y nos llegan al corazón.

No puedo disimular el entusiasmo que me produce el haber llevado puesto ese traje de cosmonauta y formar parte para siempre de esta joyita de la que me siento tremendamente orgulloso. Además, he podido conocer a gente estupenda con la que, además, he compartido plano como José Manuel (el prota de Nebulosa 5) y sus padres o Pedro de la Ossa y Javier Chillón.

Aprovecho para comentaros que este fin de semana no podré publicar ya que Ruth y yo estaremos en el Abycine representando al Protopartículas ya que Chema ya que ellos están en el Fantastic Fest de Austin con El ataque de los robots de Nebulosa-5. Deseándoles toda la suerte del mundo con los dos trabajos os dejo con el trailer de Protopartículas.


Puede que también te interese:

Amateur porque era mía, mi último corto.

Ni yo me lo explico, Amateur porque era mía, mi último cortometraje, lo terminé en enero de este año y todavía no lo había publicado en Antiegos. Y no es por no darle presencia en Internet, de hecho prácticamente desde entonces está en Youtube, Dailymotion y Vimeo. Ahora que parece que estoy calentando motores y me apetece mucho darle más vidilla al blog me animo y lo publico.

Amateur porque era mía nace de una necesidad egoista. Me explico. Si Elche, mi pueblo, es conocido por algún certamen de cortos es sin duda por el Festival Internacional de Cine Independiente que lleva funcionando más de tres décadas y que año tras año sigue creciendo en participación, en dotación, categorías de premios, etc… Pero este certamen no es el único que se celebra en Elche. A principios de cada año desde hace doce años venimos disfrutando de la Mostra de Cinema Jove d’Elx un festival centrado en el cortometraje en vídeo al que le tengo mucho cariño. Una de las peculiaridades de la Mostra es que todos los trabajos presentados por directores ilicitanos entran directamente sin necesidad de pasar el filtro de selección. Esta tradición se ha mantenido durante estos años como homenaje al espíritu por el que nació la Mostra: incentivar a los creadores ilicitanos a trabajar el medio audiovisual proveyéndoles de un espacio en el que mostrar sus trabajos. Indudablemente, esta mostra que ya se consolidó hace tiempo, ha ido creciendo y es un verdadero placer ver cómo cada año un buen puñado de jóvenes trabajan para ver sus cortos proyectados en una sala de cine. ¿El límite de edad para participar? 35 años. Dado que este era el último año que yo podía participar decidí hacer un cortometraje por ese rollo romántico de despedirme del certamen.

La cuestión es que después de meses dándole vueltas a diferentes ideas vi como el tiempo se me echaba encima sin tener nada que presentar. Finalmente, a tres días de la finalización del plazo de inscripción decidí tirar del carro de la improvisación y recogiendo algunas ideas desechadas desde hace tiempo me senté frente al ordenador y me decidí a montar un cortometraje sin haber grabado ni una sola imagen ni haber escrito siquiera una linea de guión. Lo único que tenía en mente era que iba a hacer algo a modo de homenaje a la Mostra y al cortometraje de guerrilla. El título, ese Amateur porque era mía, avala ese carácter improvisado del corto, un juego de palabras facilón pero que me empujó a seguir una línea argumental. Decidido esto me metí en faena y tiré de mis fotos, de imágenes de algunos de mis cortos más cutres y con Photoshop, After Effects, algunas fotos y planos más que tuve que hacer construí un falso documental basado en la figura de Karl Linchenberg, el Orson Welles del cortometraje cutre. Tras dieciocho horas sin descanso terminé este corto, una gamberrada surrealista que hizo que me lo pasara en grande y que me ha aportado más de una anécdota curiosa. Aquí os lo dejo esperando que os divierta tanto como me divirtió a mi crearlo.

Amateur porque era mía from Josmachine on Vimeo.


Puede que también te interese:

Proceso de selección de vídeo en festivales

El año pasado en estas fechas escribía un post que se titulaba “Como seducir a un jurado de cortometraje” en el que hacía unas cuantas observaciones acerca del cortometraje de guerrilla por si pudieran servir para que quien quisiese hacer un corto y presentarlo a festivales tuviese más posibilidades de pasar la criba de selección, la más dura del proceso.

Y es que llegar a calificación no es nada fácil, lo digo con conocimiento de causa. Precisamente esta misma mañana he tenido la puesta en común como jurado de selección de vídeo. Este año hemos visto bastantes menos cortos que el año pasado, cosa que es un alivio la verdad, pero aún así han sido muchos. Muchísimos. Supongo que en cada certamen se hace de forma diferente pero, si me lo permitís y os apetece, os voy a explicar cómo funciona la cosa en este y así os hacéis una idea del mecanismo interno de este tipo de festivales.

La recepción

Lo principal es que, evidentemente, el jurado reciba los trabajos. Antes, cuando el vídeo llegaba en cintas era mucho más difícil pero desde que comenzara la era digital la cosa ha cambiado bastante para bien, afortunadamente. Una empresa contratada por el festival se encarga de recopilar en DVD los cortos que van llegando cada semana. El jurado los recibe acompañados por las fichas de los cortometrajes incluidos en las que figura el número de registro, el formato en que está grabado, el formato en que se presenta, la categoría a la que se presenta, las fichas técnica y artística, la sinopsis, los premios que ha recibido y un apartado para observaciones. Además de estas fichas llegarán otras en las que solo aparece el título, el director, la duración, el formato, la ciudad y un hueco para la nota que debe ser entre uno y cinco. Entonces empieza la fiesta.

La calificación

Las primeras semanas están bien, el jurado empieza a puntuar mientras el plazo de recepción sigue abierto. Con una media de treinta y cinco cortos por DVD y semana no hay problema, saliendo a unos cinco por día se pueden ver tranquilamente después de trabajar y los fines de semana. Es fácil ir al día y todavía queda bastante hasta la puesta en común. A medida que la fecha de finalización del plazo se acerca empieza la avalancha de cortos hasta el punto de que en las dos últimas semanas llega la mitad del total de los cortos recibidos. Eso quiere decir que si tienes siete semanas para puntuar te llegan cinco deuvedés las primeras cinco semanas y otros cinco las dos últimas. Por eso yo siempre recomiendo que si vas a enviar tu corto a un festival lo hagas cuanto antes ya que las primeras calificaciones suelen ser más generosas. Una vez vistos hay que pasar la puntuación a un nuevo listado en el que aparecen todos los cortos y que será el que se use en la puesta en común. Es habitual que al pasar la nota a este listado algunas puntuaciones varíen, para bien o para mal, ya que la perspectiva que se tiene tras ver todos los cortos hace que el criterio cambie un poquito.

La puesta en común

En la puesta en común el jurado se reúne con un responsable del festival, una persona de la empresa que gestiona el evento, representantes de las empresas que patrocinen el certamen si es que las hay y, en algunos casos, un notario. Tras sumar las calificaciones se contabilizan los trabajos que son seleccionados con máximas de puntuación. Es decir, si las puntuaciones son entre uno y cinco y hay, por ejemplo, cuatro miembros de jurado, primero pasan los cortos con 20 puntos. Si no son suficientes (nunca lo son), se sigue con los de 19 y así progresivamente hasta cubrir el tiempo de proyección que el festival otorga al vídeo. Con esta fórmula suelen salir entre 25 y 30 cortos seleccionados. Estos cortometrajes son los que verá el jurado de calificación para determinar qué premios salen de estos cortos.

Yo reconozco que lo paso bastante mal, sobre todo las últimas semanas, pero luego, cuando ves qué cortos han sido seleccionados sientes satisfacción, al menos yo la siento, ya que te da la sensación de que ha pasado lo mejor de lo recibido. Es inevitable que algún corto que te gusta no pase, pero es que son muchos y el criterio de los distintos miembros del jurado no siempre coincide.

Creo que este año hay unos cuantos cortos buenos, algunos excelentes y al menos dos que son muy buenos. Por cierto, hablando de cortos buenos, hace unos meses hablaba en esta entrada de El ataque de los robots de Nebulosa-5, el cortometraje de Chema García que había ganado la Mostra de Cinema Jove d’Elx y que no podía postear ya que no estaba en la red. Pues cual ha sido mi sorpresa al descubrir hace un rato que ya se puede ver y dado que me parece un excelente trabajo termino este post compartiéndolo con vosotros. Si os apetece también podéis pasaros por el sitio oficial del corto. Que lo disfrutéis.


Puede que también te interese:

De autoestopistas iluminados y de bellezas del diablo

Un año más me encuentro sumido en la titánica tarea de visionar y puntuar todos los cortometrajes en vídeo que vayan llegando para participar en el Festival de Cine Independiente de Elche. Me gusta hacerlo pero suele ser agotador. La cuestión es que viendo los cortos, de vez en cuando a uno le vienen a la mente historias del pasado, cortometrajes que vio hace mucho tiempo y que, por algún motivo, se habían quedado en alguno de esos cajones de la memoria. Aprovechando el impulso irracional que en ocasiones nos ofrecen los recuerdos he rebuscado entre mis viejas cintas y he encontrado algunos de aquellos trabajos que me hicieron disfrutar y aprender tanto. Poco a poco los iré digitalizando y los subiré a la red ya que, desgraciadamente, la mayoría de ellos no están allí y considero un deber por mi parte cambiar eso. Estas pequeñas joyitas deberían ser disfrutadas por cualquiera que lo desease.

Si me lo permitís hoy os voy a obsequiar con dos de ellos. Son dos trabajos muy diferentes en muchos aspectos pero que comparten uno que me encanta: la aparición del extraño que convulsiona el mundo del protagonista. Además, de alguna manera, los extraños de estos dos cortos tienen una relación muy peculiar.

El primero es Ernst y la luz, escrito por Anders Thomas Jensen y dirigido por él y Tomas Villum Jensen. Este cortometraje estuvo nominado al Oscar en 1997 y me parece absolutamente genial. Se puede encontrar en Youtube pero como se basa en el diálogo y está en danés he creído conveniente subir la copia subtitulada que yo tengo. Disfrutadlo, por favor.


Juntos, in any way es un corto de Rodrigo Grande que, con sabor añejo y mucha originalidad, nos habla del enorme problema de incomunicación que tiene Alberto Chiclana, un viejo tanguero venido a menos, con su hijo, un adolescente que no se quita los walkman de las orejas. Me gusta mucho y me hace reír y llorar. Una delicia.


En mi cuenta de Dailymotion hay alguno más. Los iré posteando poco a poco pero si hay alguien muy amante de los cortos que quiera verlos antes, es libre de hacerlo. Ya me diréis que os han parecido.


Puede que también te interese:



 Página 1 de 2  1  2 » Siguiente