Muy bueno: Evidentemente, todo lo relacionado con la parte técnica. La insistencia de Brad Pitt por interpretar el personaje en las diferentes edades por las que pasa a lo largo de 80 años obligaba a los responsables de los efectos visuales, Digital Domain en este caso, a esmerarse para que resultase creíble lo que desfila ante nuestros ojos. Solo puedo calificar el resultado de sobresaliente aunque he de decir que en más de una ocasión la gran calidad del trabajo nos despista un poco dada la fascinación que nos provoca. En este aspecto, el de la fascinación, he de incluir también toda la recreración del Nueva Orleans de principios del siglo XX incluyendo decorados, FX y estilismo. Una delicia para los sentidos que refuerza ese envoltorio de cuento de hadas que destila la cinta en todo ese tramo.

Bueno: Se ha hablado mucho de la interpretación de Brad Pitt y estoy de acuerdo, en parte, en que dadas las dificultades que plantea al personaje, el actor ha sabido arreglárselas para componer un rol bastante homogéneo y sólido. Pero si he de destacar una de las interpretaciones de la película, y esto es una cuestión muy personal, destacaría por encima de todos, incluyendo a Cate Blanchett, el trabajo de Tilda Swinton, actriz que cada vez que veo en una película me gusta más. Cierto es que su peso en la trama y su tiempo en pantalla no es comparable al de los dos protagonistas, pero el calado que tiene el personaje, al menos en mí, supera con creces a los demás. Como digo, esto es algo muy personal pero me parecería injusto pasarlo por alto.
Regular: No puedo evitar ver una constante y clara intención en el discurso interno de la película. El tiempo, la muerte, la vejez son temas que se suponen desde el propio trailer y parece como si constantemente se quisiesen remarcar, más de lo debido, forzando la alegoría, tratando de que no pase desapercibida en ningún momento y formulándola, en ocasiones, de forma poco acertada. La metáfora repetida del ruiseñor llega a cansarme.
Mal: La película es larga, muy larga. Dos horas con cuarenta y cinco minutos es mucho metraje, aunque eso da igual. No me quejo, no se hace nada pesada, y de hecho creo que debería ser más larga. Conocidos son los problemas que Fincher tuvo con la productora que constantemente le imponía un montaje que acortase la película y que acabó con la marcha del director, con un “la montáis vosotros” y un sonoro portazo. La película era originalmente más larga y eso se nota. Hay tramas que no concluyen, historias que pierden sentido al no estar bien explicadas y personajes que parece que serán importantes y que, de repente, desaparecen. Además, hay un momento en el primer tercio aproximadamente, en el que los acontecimientos parecen acelerarse sin sentido. Esperaremos el montaje del director que nos llegará seguro en DVD.
Horroroso: Bueno, advierto que aquí voy a ser un poco duro. La película tiene un problema que afecta al resto. El personaje de Daisy no cae demasiado simpático, sobre todo en la parte de la adolescencia y juventud. Entiendo que esto está hecho así a propósito y a Blanchett se le reconoce el mérito pero a mi me pareció tan antipática que llegó a importarme tres narices lo que me estaba contando. Luego hay otra cosa. Ya me gustó poco en Los puentes de Madison, mucho menos en Titanic y tampoco me agradó demasiado en Big Fish: el recurso de viejo en el lecho de muerte/diario secreto que desvela una historia desconocida a sus descendientes y se nos muestra a los espectadores con flashbacks que se van alternando con los momentos de la actualidad. Lo siento, pero creo que es un recurso muy sobado y el carácter episódico que le da a la película me hizo odiar un poquito más a Daisy. Por último lanzo una pregunta al aire: ¿alguien me puede explicar por qué se enmarca el tramo del presente con el huracán Katrina de fondo? Es que no lo entiendo.

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