Está claro que la Navidad es, o al menos pretende ser, una época especial. Tras ella se termina un año y se suele entrar en siguiente con energías renovadas y, casi siempre, con el bolsillo vacío. La Navidad es esa porción del año en la que gastamos con alegría apelando al “espíritu navideño”, un ente un tanto difuso que nos da la excusa perfecta para aprovechar y excedernos en el consumo, cosa que, la mayoría de las veces, nos deja cierta sensación de felicidad. Pero, ¿de donde viene ese famoso espíritu? La respuesta, probablemente, se encuentre entre las páginas de Dickens pero, en el último siglo, el cine es el gran culpable de que esa sensación reconfortante que llamamos Espíritu Navideño haya llegado a la mayoría de hogares del mundo con clásicos como Qué bello es vivir o De ilusión también se vive.

Sin embargo hay otras películas que, aunque no se desarrollen específicamente en Navidad, casi podría decirse que están enmarcadas en el mismo género. Estas películas suelen coincidir en determinados factores como la unidad familiar, el virtuosismo/don especial y/o mágico, el personaje misterioso/maravilloso/bueno y, por supuesto, los golpes que da la vida. Todo ello suele desarrollarse a través de historias en las que las dificultades se van sumando para, al final, hacernos ver que lo importante son las pequeñas cosas. Así suele ser, no por casualidad Dickens, como antes decía, consolidó unas bases que todavía funcionan. Después de ver el trailer de August Rush, que se estrena el próximo 14 de diciembre, me atrevo a afirmar que, si El Espíritu Navideño fuese un género, seguro que estaría dentro de él.
En esta película, el August (Freddie Highmore)que le da nombre, es el hijo huérfano por circunstancia de un guitarrista irlandés (Jonathan Rhys Meyers) y una violonchelista norteamericana (Keri Russell) al cargo de Wizard, un Robin Williams más vaquero y buenrollero que nunca que regresa a ese tipo de personaje que le hizo famoso. August, que vive como puede de músico ambulante y tratará de usar su don para reencontrarse con sus padres.
Después de esta sinopsis queda claro que August Rush es una película del corte y si me paro a pensar me acuerdo de alguna que otra que sin transcurrir en la época navideña también coincide en esos factores como, por ejemplo, El club de los poetas muertos, Campo de sueños o Millones. ¿Os acordáis de alguna más?
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