Archivo de la Categoría 'Reflexiones'

¿Existen las momias rosa?

cronocrimenes-saul-bass-2.jpg

Pues parece que a partir de este viernes, al menos aquí en España, sí. Y digo aquí en España porque como bien es sabido este mismo viernes día 27 de junio, POR FIN, y tengo escribirlo así en mayúsculas, se estrena Los Cronocrímenes. La cuestión es que tras, no sé, ¿dos años? este estreno se ha convertido en un acontecimiento, como mínimo, para los que hemos seguido el proceso de la película desde el blog de su director, Nacho Vigalondo, y a través del constante frú frú que ha tenido en la red.

Hemos sabido que gracias a la nominación al Oscar de 7:35 de la mañana se daba el visto bueno para el rodaje la película, nos enteramos de que un vendaval se llevó volando parte del decorado y casi a algún miembro del equipo. Vimos como aparecían los primeros carteles y aquel trailer montado con nocturnidad que nos mostró las primeras imágenes en movimiento. Supimos que la película entusiasmaba ahí fuera y que conseguía premios como el del Fantastic Fest. Fuimos testigos de cómo se vendía en el extranjero y flipamos cuando supimos que se rodaría una versión yanki escrita nada más y nada menos que por el guionista de Hijos de los hombres. Y la película no se estrenaba aquí.

Imagino que si Nacho hubiése tenido la oportunidad de viajar en el tiempo al futuro y ver el estreno sin haber rodado un solo plano habría alucinado con la lejanía de la fecha y con el hecho de que su película, que además de ser de ciencia ficción seguro que es muy personal, había aprendido a gatear antes que a andar, a hablar idiomas y a conocer gente molona. Los Cronocrímenes, el juego se ha convertido en todo un acontecimiento y en un precedente en esto de la promoción de una película. Y la película sigue sin estrenarse.

¿Existen las momias rosa? Absurda pregunta que me ha asaltado y que, por asociación mental me ha llevado a pensar en que, quizá Blake Edwards hubiese hecho algo con semejante título. El entusiasmo del inminente estreno unido a ese pensamiento me han empujado a diseñar este mashup entre Saul Bass y nuestro Vigalondo.Por cierto, les recomiendo la entrevista hijaputa que le ha hecho otro crack como Chico Santamano. Nos vemos este viernes en el cine, o eso espero.


Puede que también te interese:

Stan Winston (1946-2008)

stan-winston.jpg

Hace hoy una semana que falleció y todavía no me había sentado a escribir un post sobre ello. He de reconocer que me dio muchísima pena la muerte de este señor ya que, además de uno de los grandes y mejores magos de los efectos especiales del cine, Stan Winston me caía bien. Parecía un tipo simpático y entrañable y era curioso ver qué clase de monstruos y criaturas salían de su cabeza y de su factoría.

Durante esta semana he fantaseado con la idea de que, quizás, exista una réplica exacta del viejo Stan, un animatrónico perfecto que él mismo construyó, un replicante que le suplantase en este mundo terrenal y que se paseé por las calles como última gran broma del genial artesano de la fantasía. Es una idea descabellada, imposible diría, pero que alimenta mi imaginación y me llena la cabeza de historias alucinantes.

Stan Winston se ha ido consumido por el cáncer pero nos deja un legado de seres fantásticos e increíbles que nunca desaparecerán. Gracias a él hemos crecido al compás de una galería de personajes que sin él no habría sido tan esplendorosa.

Buen viaje.


Puede que también te interese:

Hoy se estrena Indy 4

indy4-cate.gif

Bueno, no creo que sea un secreto para nadie el que, tras 20 años de espera, hoy se estrena a nivel mundial la cuarta entrega de Indiana Jones. Algunos ya sabrán que ya ha salido rumores según los cuales George Lucas estaría planteándose la posibilidad de realizar una quinta entrega con Shia LaBeouf heredando el protagonismo de Harrison Ford. No se si esto será verdad o no pero desde que se anunció que el jóven actor iba a aparecer en esta entrega ya olía a planes de cambio generacional.

Pues nada, evidentemente aún no he visto la película, espero hacerlo el sábado, y como en la red he visto, así de refilón, que ya hay gente que sí lo ha hecho, me voy a mantener un tanto alejado de Internet en los próximos días que a bastante peligro de spoilers me enfrento ya trabajando en un cine.

Os ruego, por favor, que si veis la película seáis prudentes en los comentarios. Con un poco de suerte la próxima entrada será la microcrítica de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal.

¡Venga, al cine!


Puede que también te interese:

Lucas se caga por la pata de abajo

Sí, voy a hablar de Indiana Jones otra vez, pero antes quería hacer un inciso. Hoy ha muerto, a los 84 años de edad, el republicano, amante de las armas y actor para más señas, Charlton Heston. De acuerdo, debo reconocer que nunca fue uno de mis actores favoritos y que el discurso fascista que se empeñó en pontificar siendo cabecilla de la Asociación Nacional del Rifle no hizo que me cayese más simpático. Pude ver un destello de alma humana en sus ojos cuando encajaba como un campeón las provocaciones de Michael Moore en Bowling for Columbine de una forma mucho más digna, seguramente, que la que Moore nos quiso mostrar con el claramente manipulado montaje para su película y su gloria. Ojo, no quiero decir con esto que justifique ni la actitud pública del actor en los últimos años ni sus ideas retrógradas y ultraconservadoras. Simplemente quiero exponer que, al margen de esa faceta bastante turbia, en mi opinión, ha habido muchas otras y que su contribución al mundo del cine le hace merecer un hueco en este blog que, en definitiva, habla de cine. Si alguien tiene alguna duda de cual es esta contribución le animo a que pinche en el enlace de ahí arriba y se sorprenda.

indy-4-sombrero.gif

Y ahora, volvamos al tema de Indy. Pues nada, resulta que el otro día nuestro entrañable y barbudo George Lucas hizo unas declaraciones en el periódico USA Today en las que expresaba, y cito, que “cuando haces una película como ésta, una secuela tan, tan esperada, la gente espera que se trate de algo muy grande, como la segunda venida de Jesucristo. Y no lo es.” Bueno, evidentemente que no lo es. Pero digo yo, ¿es el señor Lucas responsable de que esta expectación sea tan, como él dice, desmesurada? Por supuesto que sí, de él, de Spielberg y de Harrison Ford que son los que, básicamente, nos hicieron soñar despiertos con las anteriores películas. ¿Es de esperar, pues, que la gente abarrote las salas? Pues sí, y de paso les haga ganar a ellos unos cuantos chavos, que nunca vienen mal, ¿verdad? Sin embargo, me parece a mi que el problema con el que se encuentra el señor Lucas es otro muy diferente y si no se trata ni de dinero ni de exito puede que se trate de reconocimiento. Para qué nos vamos a engañar. Nuestro amigo George Lucas se ha empeñado una y otra vez en vestir al mismo perro con distinto collar y eso, al margen de los beneficios económicos que le haya reportado el chuco, se ha llevado más palos que una estera. A saber:

  1. Remakeó la trilogía original (Star Wars, se entiende), incluyendo mejoras técnicas y nuevos efectos. Salas llenas y, a pesar de eso, primera colleja, sobre todo en Internet. Y es que lo que está bien no se toca.
  2. Después de anunciarlo a bombo y platillo durante mucho, mucho tiempo, estrena Star Wars Episodio I. La gente, enfervorecida, acude a las salas en masa, sin importarles si atropellan a ancianos o se dejan el gas abierto. Exitazo mundial y collejazo descomunal. ¿M
  3. Todavía un poco escocido y tratando de recuperarse de una versión de la película que unos fans realizan eliminando del montaje a Jar Jar Binks y que resulta ser mucho mejor que la original, Lucas estrena en 2002 Star Wars Episodio II con la que intenta remendar algunos errores pero su perra con los efectos especiales digitales a lo bestia y la CATASTRÓFICA elección de Hayden Christensen para el papel de Anakin le reportan una nueva oleada de soplamocos.

Ni me molesto en hablar de la tercera parte porque, esta vez, el público ya estaba curado de espanto. Aquí, me parece a mí, es que el señor Lucas se ha echado a temblar. Normal, millones de fans de la saga en todo el mundo dispuestos a llenar los cines y a poner a caldo a los responsables de la película si es necesario son muchas collejas. Creo que lo que más miedo le da a Georgie es el miedo que tenemos todos nosotros y que ya hemos expresado en la red: que la película no cubra nuestras expectativas. Debo decir que personalmente, no me imagino nada del otro mundo, pero temo que sea una cagada de peli. Y si lo es, lo diré aquí y bien alto a ver si Lucas lo oye. Eso le da miedo a él, que le responsabilicen. Pero seguro que si todo es perfecto y la película nos apasiona a todos estará dispuesto a recibir la gloria con los brazos abiertos.

Pero no nos precipitemos y antes de sacar una conclusión contemos hasta diez. ¡No, en latín!

Vía: Cadena Ser



Puede que también te interese:

Hablemos de revistas (I)

Acabo de tomar una decisión, sí ahora mismo, justo antes de ponerme a escribir esta entrada: no voy a volver a comprar más revistas de cine. Evidentemente, esta afirmación tan rotunda significa que hasta el momento he comprado revistas de cine y que ha pasado algo que me ha hecho cambiar de opinión respecto a ellas.

Bien, pues sí he cambiado de opinión, pero no ha sido un cambio de la noche a la mañana, se ha ido gestando durante años en los que mes a mes la información efímera de los estrenos se ha ido haciendo más irrelevante y carente de interés. No me apetece, sin embargo, liarme a explicar los motivos de mi decisión, al menos los que tienen que ver directamente con las publicaciones. No quiero hacer una crítica de lo que me parece mal y lo que me parece peor o de cómo han ido cambiando a lo largo de los años. Si quisiese hacer una queja formal se la haría a ellos directamente, aunque, de todos modos, para qué. Uno de los motivos (personales) que encuentro para dejar de comprar revistas es que con Internet estoy más que servido casi en tiempo real. Cuando empecé a comprar las revistas, aparte de carecer de la opción internetera, mi formación cinéfaga prácticamente acababa de empezar y cualquier dato que entrase por mis ojos era nuevo y excitante. Hoy en día, diecinueve años después, mis intereses son muy diferentes.

mi-primer-fotogramas-2.jpgMi afición por las revistas de cine empezó en el año 1989 cuando, seducido por la promesa en portada de un increíble monográfico sobre Batman, “50 años de Batmanía”, tuve que convencer a mi padre para que me dejase las 350 pesetas que creo que costaba y así hacerme con mi primer Fotogramas. Recuerdo la avidez con la que consumí el contenido de aquella revista. Era una revista pesada, con muchas páginas, mucho texto, muchas fotos y una ingente cantidad de datos que, a partir de ese momento, empecé a guardar en mi cabeza con la clara intención de usarlos, entonces sin saber exactamente de qué manera. Aquel Fotogramas nº 1756 me descubrió, además, La broma asesina, cómic que con el tiempo se convertiría en uno de mis favoritos y que fue el que me empujó a buscar otro tipo de tebeo, uno que, hablase de superhéroes, de monstruos o de lo que fuera te trataba como una persona inteligente y adulta. El número de octubre de 1989 fue la primera revista de cine que me compré pero ni mucho menos la última y ahora, echando la vista atrás, me doy cuenta de que aquella revista produjo un “click” en mi cabeza despertando mi interés por el cine mucho más allá de la afición de un mero espectador.

He comprado Fotogramas durante estos diecinueve últimos años, mes a mes, puede que tan solo con un parón durante una época en la que le puse los cuernos con Cinemanía. Después, en uno de los absurdos más alucinantes del mundo, empecé a comprarlas las dos poniéndome de excusa que así podía contrastar las información. Ay, que tiempos tan ingenuos aquellos. Haciendo una sencilla multiplicación compruebo con horror que he comprado en mi vida mucho más de 200 números de Fotogramas. Si la revista hubiese costado 350 pesetas durante todos estos años me habría gastado unas 70.000 pesetas. Soy perfectamente consciente de que son cifras a la baja porque ni Fotogramas ha mantenido los precios ni yo he comprado tan solo 200 ejemplares. De cualquier manera, estoy seguro de que me ha enriquecido mucho más de lo ahora conscientemente soy capaz de vislumbrar.

El próximo día les hablaré de la felicidad que me aportó Ediciones Zinco a principios de los noventa con unas publicaciones que aún hoy me parecen geniales.

Continuará…



Puede que también te interese:



 Página 2 de 5 Anterior « 1  2  3  4  5 » Siguiente