Muy bueno: Sin duda el espectáculo circense y excesivo. Robert Rodríguez no ha reparado en medios para que Planet Terror sea lo más burra, salvaje y negrísimamente divertida posible. El director ha conseguido hacer una película que es buena porque, es tan mala, que hay que haber visto mucho cine (del bueno, del malo y del peor) para entenderla en toda su grandeza. La falta de complejos con la que está realizada hace que haya que ir a verla libres de prejuicios. Los diálogos, los efectos especiales, la música, las interpretaciones y el guión están llevados a tal extremo que es (casi*) imposible no darse cuenta de que Planet Terror es una enorme broma con una única y clara intención: divertir.

Bueno: Ahora que el cine, sobre todo el de género, pasa por un momento de cierta deficiencia nos llega Planet Terror (y Death Proof a final de mes) y consigue algo curioso y sorprendente. Cuando el cine de entretenimiento no muestra demasiados signos evidentes de calidad, Robert Rodríguez (y Tarantino) cogen los elementos que conforman lo que siempre se ha considerado malo y lo usan en su beneficio, convirtiendo una película que. a priori. resultaría despreciable (y no me cabe la menor duda de que muchos la considerarán así) en un producto tremendamente entretenido y refrescante. Con Planet Terror los guiones horribles, los personajes ridículos, exagerados y estereotipados, las situaciones estúpidas y los tópicos más sobados se reciclan y se reconvierten en algo nuevo y tan alucinante que los propios fallos que pueda tener la película la benefician todavía más.
Regular: Esa textura granulosa, con toda la suciedad, las rayas, los fallos de sonido y los defectos me parece genial. Sin duda te introduce todavía más en esas películas que parecían imposibles de rodar hoy en día. De hecho, algunas de las mejores ideas de film están directamente relacionadas con su aspecto y sus fallos. Sin embargo, tengo la sensación de que, a ratos, resulta demasiado. Para mí, en algunos momentos, era imposible no salirme de lo que estaba viendo y pensar “jo, cómo se han currado ese efecto que hace que la película parece que se vaya a salir del proyector”. Está claro que ese aspecto sucio es una de las grandes bazas de la película pero también le da un peso y una densidad extraños. Eso sí, me parece genial que, por mucho tiempo que pase y por muchas veces que se proyecten las copias, nunca envejecerá ya que las rayas que le salgan quedarán disimuladas tras las falsas. Ji, ji.
*Mal: Alucinante. Puedo entender que no todo el mundo esté tan bien informado en actualidad cinematográfica, bien, vale, de acuerdo, pero ¿es posible que alguien, a la media hora de proyección, no se de cuenta de que los defectos en la imagen y en el sonido son de coña? Pues parece ser que sí, que aun queda gente que no lo distingue. Pero no solo eso, además montan un pollo y pretenden que se les devuelva el dinero de la entrada (después de haber visto la película, claro) negándose a las explicaciones del gerente del cine que intenta convencerles de que la que la película es así. Este tipo de películas hacen que esa gente aburrida y con poca vergüenza a la que, además, le encanta alardear de su ignorancia, tengan una excusa para comportarse como anormales. Afortunadamente no son muchos.
Horroroso: Por supuesto, la división del proyecto Grindhouse en el que, como ya sabéis, iban Planet Terror y Death Proof. Con esta injusta y rastrera separación hemos perdido los falsos trailers, los chascarrillos que cada película hace de la otra y el placer de disfrutar del espectáculo completo, tal y como estaba concebido originalmente. Al menos nos queda el trailer de Machete, maravilloso y salvaje homenaje al cine explotation. Esperemos que en DVD aparezca la película completa, con sus dos segmentos y todos los trailers. Esperemos.

Puede que también te interese:
- No hay artículos relacionados
Vuestros comentarios